Los signos de interrogación y admiración

Los signos de interrogación son usados cuando se hace una pregunta y admiración en oraciones en las que se quiere llamar la atención mediante la frase, mostrar sorpresa, dolor, exaltación o dar una orden de energía.

Importante: Los signos de apertura de ambos son característicos del español y no deben eliminarse por imitación de otras lenguas en las cuales únicamente se coloca el signo del cierre.

Nacimientos de los signos de interrogación

Muchos de nuestros signos de puntuación provienen del alfabeto griego. Los oradores y dramaturgos de Grecia antigua cuando se dieron cuenta de la necesidad de resaltar el sentido y expresión de sus obras y comenzaron hacer uso de los signos de puntuación.

Un ejemplo claro son los signos de exclamación. Los antiguos griegos usaban solamente el signo final para indicar así que la frase escrita debía leerse con cierta emoción o mayor énfasis:

Un ejemplo:

Canta! Oh, diosa!, la cólera de Aquiles…

A diferencia de otros idiomas en el español se estableció la regla de usar signos dobles: Las de apertura y de cierre.

Detrás del signo de cierre no se escribe el punto pues indican por sí solas que el enunciado ha finalizado por tanto equivale al punto y de Igual forma lo que le sigue la oración se escribe con mayúscula:

¡Fue una sorpresa! Y cuando regresé a casa seguía emocionado.

¿Qué puedo hace? ¡Tendré que intentar después!

Cuando el sentido de unas oraciones interrogativas y exclamativas a la vez puede combinarse ambos signos, abriendo con el signo de exclamación y cerrando con la interrogación o viceversa o con los dos signos a la vez:

¿¡Cómo te has atrevido Cómo sucedió!?

Espero que les haya gustado.

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