Nosotros

No se trata de cerrar las puertas de las instituciones educativas y mandar a los profesores y alumnos a sus casas para que interactúen a través de un computador conectado a Internet. Sin embargo, mediante el uso adecuado de las herramientas de comunicación y de encuentro existentes actualmente, las escuelas y colegios descubrirán infinidad de formas novedosas de enriquecer la experiencia educativa.

Empecemos por las comunicaciones.

Un colegio es la comunidad que más necesita comunicación y todo proceso educativo está basado en ella. Proporcionar a los profesores nuevas herramientas para comunicarse con los alumnos significará una inmediata mejora en la interacción y en la creación de vínculos de confianza entre ellos.

Imaginemos el escenario. El profesor termina su hora de clase y les dice a los alumnos: en nuestra aula virtual pueden encontrar documentos adicionales sobre el tema y una serie de temas de discusión. “Nos vemos allí…”

Los alumnos desde cualquier computador y a cualquier hora visitan el aula virtual, que es un sitio en Internet privado y de acceso controlado, y examinan el material que el profesor les ha proporcionado. Participan en las discusiones abiertas o generan nuevos temas de reflexión y si tienen alguna pregunta adicional la pueden hacer allí.

Pero también puede ser una herramienta de interacción entre los mismos alumnos. Si se crean grupos de trabajo, éstos pueden compartir documentos y realizar encuentros virtuales para discutir el desarrollo del trabajo.

El solo hecho de que exista un sitio de reunión virtual abre infinitas posibilidades pedagógicas.

Pero no olvidemos a los padres de familia

Ahora introduzcamos la siguiente variable esencial en el proceso educativo: la interacción casa-colegio. ¿Cuántas veces, como padres, no hemos querido poder tener un contacto inmediato con los profesores de nuestros hijos? ¿Cuántas veces, como maestros, no hemos tenido la urgencia de conversar con los padres de nuestros alumnos?

Si se crean escenarios de encuentro de los profesores con los padres, la tarea educativa siempre será más eficaz. Pero los encuentros físicos no siempre son posibles así que recurramos a las facilidades que nos brinda la tecnología.

Volvamos a imaginar el escenario. El director de un curso ha creado un aula virtual para los padres de familia de sus alumnos. En una comunicación les envía las instrucciones de acceso y las contraseñas correspondientes. En cualquier momento, los padres de familia pueden entrar al aula y conocer las comunicaciones que envía el director de curso, participar en discusiones con los demás padres e intercambiar mensajes con los otros profesores de su hijo.

También se pueden crear aulas de padres generales en las que se presentan temas de interés general. Por ejemplo, en el aula de padres de bachillerato se discuten temas de adolescencia, del ingreso a la universidad, etc. mientras que en la de primaria se habla del crecimiento, de la nutrición, etc.